domingo, 2 de diciembre de 2012

Charles Darwin y la Teoría de la selección natural

CHARLES DARWIN Y LA TEORÍA DE LA SELECCIÓN NATURAL
por
Peredur

El viaje del Beagle y la publicación de El origen de las especies.

En diciembre de 1831 el naturalista aficionado Charles Darwin (Inglaterra, 1809-1882) se enroló en calidad de científico naturalista en un viaje alrededor del mundo a bordo del HMS Beagle. Durante los cinco años que duró el viaje Darwin acumuló las pruebas que constituirían el fundamento de su teoría evolutiva. El principal de los hallazgos que le condujo a la formulación de su teoría fue la catalogación de catorce especies de pinzones en las Islas Galápagos, todas ellas distintas a las del continente americano. Varios años después de su regreso, en 1858, ante la noticia de que el explorador y naturalista Alfred Russel Wallace (Gales, 1823-1913) había llegado de manera independiente a las mismas conclusiones que él, Darwin se vio obligado a publicar junto con éste un breve escrito en el que ambos naturalistas anticipaban la Teoría de la selección natural. El folleto, como si el mundo aún no estuviese preparado para encajar tal teoría, apenas obtuvo resonancia pública. Nada hacía augurar que tan sólo quince meses después, en 1859, Darwin habría de generar una auténtica revolución a la altura de la copernicana con la publicación de su obra largamente aplazada El origen de las especies por medio de la selección natural.

La Teoría de la selección natural.

Tomando del economista y demógrafo inglés Thomas Malthus (1766-1834) el hecho de que los seres vivos se reproducen geométricamente (2, 4, 8, 16, 32,…) mientras que los alimentos tan sólo aumentan aritméticamente (2, 4, 6, 8, 10, 12,…), y considerando la selección que con el fin de mejorar algunas de las cualidades de los animales conseguían los ganaderos mediante el cruce de razas, Darwin formulaba en su libro El origen de las especies el principio fundamental de su teoría: la selección natural. Según ésta, el crecimiento de las poblaciones obliga a los individuos de una especie a una lucha por la supervivencia en la que solamente sobreviven los más aptos. Los individuos más aptos no son necesariamente los más fuertes, sino aquellos que presentan las variaciones biológicas  más favorables para adaptarse al medio y tener descendencia, la cual hereda esas mismas variaciones favorables. Las variaciones dentro de una especie surgen de modo aleatorio. Algunas son beneficiosas, pero otras son perjudiciales. Es la selección natural la que actúa eliminando las variaciones perjudiciales y preservando las beneficiosas, de modo que los individuos que nacen con variaciones perjudiciales mueren, mientras que los dotados con variaciones favorables sobreviven y tienen descendencia. Así, pues, la acumulación de pequeñas variaciones favorables a lo largo de grandes periodos de tiempo explicaría el origen de las especies conocidas.

A pesar de su gran mérito, hubo dos preguntas a las que Darwin no pudo responder: ¿qué es lo que hace que se mantengan ciertas características familiares de generación en generación? Y ¿cuál es el mecanismo por el que se producen variaciones que van más allá de esta herencia familiar? La respuesta a la primera pregunta hubo de corresponder al monje agustino del siglo XIX Gregor Mendel; la respuesta a la segunda tuvo que esperar hasta la aparición de la genética en el siglo XX.

Charles Darwin (1809-1882).

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